El servicio de mantenimiento de red de saneamiento de un edificio se organiza en varias fases que permiten una cobertura completa durante todo el año. Primero, realizamos una inspección inicial para evaluar el estado de la red y detectar cualquier posible problema. Esta inspección incluye el uso de cámaras de inspección para identificar daños, obstrucciones o áreas que necesiten atención.
Establecemos un plan de mantenimiento personalizado que puede incluir limpieza de tuberías, desatascos, reparaciones puntuales y revisiones periódicas de los sistemas de drenaje. San-Tec se encarga de acordar con el cliente la frecuencia del servicio, ya sea mensual, trimestral o anual, según las necesidades de la instalación.
En cada revisión, se lleva a cabo un informe detallado que documenta el estado de la red, las tareas realizadas y cualquier recomendación de actuación para el futuro.