Si sospechas de problemas en tus tuberías, como atascos recurrentes, filtraciones o mal funcionamiento de la red de saneamiento, una inspección de tuberías con cámara es la solución más efectiva para obtener un diagnóstico claro y certero.
Esta tecnología permite conocer el estado real de tus conducciones sin necesidad de abrir zanjas ni realizar trabajos invasivos.
Disponemos de distintos sistemas de inspección de tuberías que nos permiten detectar averías con precisión, incluso en zonas de difícil acceso. Utilizamos microcámaras capaces de trabajar desde diámetros de 32 mm, ideales para instalaciones complejas y tramos reducidos. Para colectores enterrados empleamos cámaras robotizadas, que analizan la longitud, pendiente y sección del conducto, con cabezal giratorio 360º para obtener imágenes detalladas de tuberías, arquetas y pozos. También trabajamos con cámaras de empuje manual, aptas para conducciones verticales y horizontales de 100 a 300 mm, con sonda de ultrasonidos.
Además, localizamos arquetas y pozos ocultos mediante sistemas de ultrasonido y realizamos limpieza e inspección simultánea.